martes, 12 de octubre de 2010

Análisis Directorial de la Sinfonía 41 "Júpiter" de W. A. Mozart

Análisis Directorial de la Sinfonía nº 41 "Júpiter" de Wolfgang Amadeus Mozart

3 comentarios:

  1. La sinfonía nº 41 en C Major es la última de una serie de 3 sinfonías compuestas en una rápida sucesión durante el verano de 1788. Es su última sinfonía, y es desconocido si su interpretación tuvo lugar durante el tiempo en vida del compositor. También llamada "Júpiter" cuyo sobrenombre proviene del compositor J.P. Salomon en su temprano arreglo para piano

    La Sinfonía consta de cuatro movimientos, lo que se corresponde con la tradicional forma sinfónica de la era.

    Primer movimiento: Forma Sonata

    La exposición carece de introducción, comenzando A con motivos contrastantes en sus 8 primeros compases (a1); un Tutti enérgico en Forte seguido de una respuesta lírica en la cuerda, en cada uno de los grupos (4+4) Cadenciando secuencialmente según I -V-I-V6/5 // V- V- I.
    Le sigue una serie extensiva de fanfarrias (a2) según compases (8 +7 ). Los primeros 8 con una pedal de Tónica en el bajo y timbal aportando tensión hacia las cadencias del siguiente grupo de compases; la madera en ritmo armónico y la cuerda en movimiento melódico descendente realizando dos veces la secuencia I - IV- V7+ -I, donde el movimiento del motivo introducido ahora por la cuerda es contrario (descendente) al expuesto en (a1) por el tutti, y ampliado ahora a 4 fusas. El siguiente grupo de 7 compases son cadencias en tutti I - V- I para terminar en V en calderón.

    La transición se divide en tres secciones donde los motivos contrastantes son extendidos y desarrollados:
    T1 (c. 24): (Matiz - Piano) Desarrolla los motivos robusto y lírico de a1 en piano ahora por la cuerda mientras el viento realiza contrapunto melódico según compases (4 + 4) que son un progresión I-V; siguiendo una progresión del motivo lírico los siguientes 4 compases y cromatismo descendente del vto madera según armonía VdVdV, VdV, V9, V7b3-I para mediante un enlace de dos compases de la cuerda llegar a Sol Mayor mediante una modulación cromática V6/5-I (compás 37).

    T2 (c 37): Sol Major (Matiz – Forte) En tutti expone la cuerda el motivo a1 en V mientras el viento realiza el mismo contrapunto de los primeros compases de T1 enV. Le sigue una progresión durante 8 compases (4 (I) + 1 (IV) + 3 (V- VIdV-V -VId IV- IV-I) Cadenciando plagalmente y acelerando el ritmo armónico) todo ello maracdo por la tensión del bajo según la pedal de tónica perseverante para llegar mediante un enlace significativo de dos compases a T3 según armonía II- V9 de II- II- VdV a la dominante de Sol.

    T3 (c 49) ( Matiz – Forte) Desarrolla en V de Sol Major la primera sección del tema de fanfarrias de a2 (7 compases) acabando en V.

    B (c.56):
    El comienzo del segundo tema comienza con una sección lírica B1 (Matiz piano) en Sol Major cuyo motivo en los violines está sacado de los compases que enlazan T1 con T2 y T2 con T3 en los movimientos realizados por el bajo en los compases 37 y 48 respectivamente, el cual es desarrollado a lo largo de la sección según agrupación de compases ( 6+ 9+10).

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  2. La forma de una obra está más o menos clara, definida entre otras razones por su estilo y época. No es, pues, difícil en exceso (salvo excepciones, evidentemente) poder "encasillarla" en una u otra forma.
    Por eso no utilizamos la forma, sino la e s t r u c t u r a. La estructura es inherente a cada obra y, por tanto, única y exclusiva de cada una. La estructura de la obra incluye sus puntos de tensión, su instrumentación, su armazón melódico/motívico y, lo que es importantísimo, la direccionalidad de la música contenida en la obra.

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